El protagonista de este video se había tomado unas copillas. Le cazó la policía y cuando le hicieron soplar, el aparato estalló. El agente le dijo, ¿ha ingerido usted alcohol? y el tipo le respondió -¿qué pasa que todavía no te lo crees?-. UN vez en comisaría, el borrachín se creció y pensó que podía atravesar las frágiles de la dependencia pero falló. En un segundo intento, consigue despistar al policía y escapar por la puerta pero no llegó muy lejos...
Sí, el sonido final indica que el pobre hombre vuelve a tropezar con una pared. Pero lo más llamativo es ese ¡uuuuuuuuuuuuuuuffffff! que suelta el prófugo en el primer intento de escapar de la justicia.
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